Al utilizar transmisores de presión, es fundamental prestar atención a una serie de cuestiones para garantizar su funcionamiento normal y prolongar su vida útil. Los siguientes son seis puntos clave que se espera que le ayuden a utilizar mejor los transmisores de presión:
Precaución: No aplique un voltaje superior a 36 V al transmisor; de lo contrario, el transmisor podría dañarse.
Explicación: Un voltaje excesivo quemará los componentes electrónicos internos del transmisor, dejándolo inoperable.
Precaución: No toque el diafragma del transmisor con objetos duros, ya que esto podría dañar el diafragma de aislamiento.
Explicación: El diafragma es uno de los componentes principales de un transmisor de presión. Se utiliza para detectar la presión del medio medido y convertirla en una señal eléctrica. Una vez que el diafragma está dañado, el transmisor no podrá medir la presión con precisión.
Precaución: No se permite la congelación del medio medido; de lo contrario, dañará el diafragma de aislamiento del elemento sensor y provocará el fallo del transmisor.
Explicación: La congelación provoca una expansión del volumen, lo que ejerce una presión excesiva sobre el elemento sensor y daña aún más el diafragma. Por lo tanto, al utilizar el transmisor en un entorno frío, se deben tomar medidas de protección contra la temperatura para evitar la congelación.
Precaución: Al medir vapor u otros medios de alta temperatura, la temperatura no debe exceder la temperatura máxima de funcionamiento del transmisor. Si lo hace, se debe utilizar un dispositivo de disipación de calor.
Explicación: Las altas temperaturas pueden dañar los componentes electrónicos internos y el diafragma del transmisor. Por lo tanto, al medir medios de alta temperatura, se requiere un dispositivo de disipación de calor para reducir la temperatura de funcionamiento del transmisor y garantizar su funcionamiento normal.
Precaución: Al medir vapor u otros medios de alta temperatura, se debe utilizar una tubería de disipación de calor para conectar el transmisor a la tubería, y la presión de la tubería debe transmitirse al transmisor. Cuando el medio medido es vapor de agua, se debe inyectar una cantidad adecuada de agua en la tubería de disipación de calor para evitar que el vapor sobrecalentado entre en contacto directo con el transmisor y dañe el sensor.
Explicación: La tubería de disipación de calor puede reducir eficazmente la temperatura del medio medido y evitar que impacte y dañe directamente el transmisor. Al mismo tiempo, inyectar una cantidad adecuada de agua puede reducir aún más la temperatura del vapor y proteger el sensor de daños.
Precauciones:
- No se permite la fuga de aire en la conexión entre el transmisor y la tubería de disipación de calor.
- Tenga cuidado al abrir la válvula para evitar que el medio medido impacte directamente y dañe el diafragma del sensor.
- La tubería debe mantenerse sin obstrucciones para evitar que los sedimentos de la tubería se desprendan y dañen el diafragma del sensor.
Explicación: La fuga de aire conducirá a mediciones inexactas e incluso dañará el transmisor; el impacto directo en el diafragma del sensor lo dañará; los sedimentos en la tubería bloquearán la tubería, afectarán la precisión de la medición e incluso dañarán el diafragma del sensor. Por lo tanto, se debe prestar especial atención a estos problemas durante la transmisión de presión.
Al utilizar transmisores de presión, se deben seguir estrictamente las seis precauciones anteriores para garantizar su funcionamiento normal y prolongar su vida útil. Al mismo tiempo, también se requiere un mantenimiento y cuidado regulares del transmisor para detectar y resolver los problemas de manera oportuna.
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